Mozambique y yo en 2018

La primavera en Maputo fue muy diferente este año.

Hacía calor, mucho calor, más de treinta y ocho grados. Mi maleta estaba llena de ropa para un día frío de primavera, con camisetas de mangas largas, pantalones gruesos de invierno y botas.

Maputo

Entonces, por tanto no fue muy práctico frente al cambio climático por El Niño en el sur de África.

Mi corazón se abrió cuando me saludaron con mucho cariño que casi lloré. Me aseguraron con ojos risueños y gestos sinceros . Entendí el sentimiento de «Saudade», que se canta en el FADO portugués, desgarradora y amorosa, que mis colegas expresaron por mí.

Ustedes ahora piensan que eso solamente fue para me llevar a creer en amistad y solo al principio. Pero no, me sumergí en un baño de aprecio, respeto y risa.

Si vienes de Alemania, estas acostumado a conversaciones de negocios, con caras serias – interrumpidas ocasionalmente por una sonrisa muy pequeña. Pero aquí, en Maputo, me ha abrumado otra vez, que se miran a los ojos, con risas, bromas y simplemente te siéntes cómodo en la presencia dos otros.

Vi muchos resultados prometetor y obras de arte de «mis» proyectos que ya se habían iniciados hace algunos años.

El mensaje de esta pintura, que se utilizará en todo el país, es que un contacto demasiado cercano entre personas que no se conocen bien puede llevar a una transmisión de enfermedades graves, si se desean acercarse.

Esta obra de arte decorará un autobús que quiere apuntar a enfermedades contagiosas y mostrará las medidas preventivas adecuadas.

El autobús viaja en áreas más remotas, muestra películas donde no hay electricidad y mostra pecas de teatro sobre diversos temas, ofrece consejos, prevención y varias revisiones de salud, como mediciones de presión arterial o tests de VIH.

Una verdadera sorpresa para mí fue un artículo periodístico a fines de septiembre de 2018. Anunció que el parlamento mozambiqueño se abrirá al público durante estos ultimos tres días del mes, ofreciendo discusiones para jóvenes con sus diputados, fotos históricas sobre el desarrollo del Parlamento Popular – como lo fue llamado al principio en los tiempos de Samora Machel.

SamoraMachel fue el primer presidente de la nueva democracia durante ydespués de la devastadora guerra civil (hasta 1992, Acuerdo de Pazde Lusaka). Hasta el día de hoy, es admirado, era entonces y siguesiendo el amor de su pueblo, pero también de la comunidad mundial,que ofrece hasta hoy la financiación para tudo casi sincondiciones.

Eso no fue realmente bueno para la creciente corrupción.

Desafortunadamente, Angola no era o es un ejemplo brillante. Al contrario. En esta foto, la presidenta parlamentaria de Mozambique, Verónica Macamo, se reúne con el ex presidente de Angolas, Dos Santos.

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